Godelier, Maurice
El autor nos introduce a una investigación donde sus intereses su investigación ubicando los puntos que más le interesa destacar de los Baruya. Entre las cuales están las representaciones que tienen del cuerpo humano, particularmente aquellas que conciernen al proceso de concepción y de crecimiento de los niños.
La primera interrogante que se plantea el autor es ¿Qué es el niño para los Baruya? Cuando se refiere a la concepción del niño/a entre los baruya, nos hace una introducción interesante de cómo el universo cósmico interviene en la cosmovisión de estás personas. Es decir, los mitos y las iniciaciones tienen gran importancia en estás sociedades. Donde para los Baruya, los niños son el producto de la unión sexual también son el resultado de la intervención del sol.
Para los Baruyas, las niñas son perforadas en su sexo cuando estás llegan a la pubertad, y tienen su primera menstruación. Tanto el sol como la luna intervienen en ello. Además creen que la sangre menstrual es peligrosa para los hombres. Ésta es una amenaza permanente para su fuerza, su salud; y está en la creencia de los hombres que las mujeres la utilizan a veces para matar a su marido por brujería, al mezclarla secretamente con sus alimentos.
El semen es, pues, alimento de la mujer y, transformado en leche materna, será alimento de los niños, varones o hembras por nacer. Durante la concepción del niño, se cree que es el hombre quien aporta la parte más importante para su fabricación, al donar su semen que producirá los huesos del niño, su esqueleto.
Otro aspecto al cual nos introduce el autor sobre la organización y estructura social de esta sociedad, la carne y los huesos: muerte, canibalismo e iniciaciones. Cuando en dicho “clan” moría una persona importante fuese hombre o mujer, se le hacían dos ceremonias, primero éste era enterrado o colocado sobre una plataforma de acuerdo con el “clan” al cual pertenecía y el estatus del difunto. Durante el segundo funeral, los jugos del muerto eran regados a unos tarros que posteriormente se recolectaban y transportaban a huertos cultivados por los miembros de la familia del muerto o por sus descendientes. Se consideraba que las carnes del muerto abonaban la tierra y aumentaban su fertilidad.
Así mismo los huesos jugaban un papel importante porque éstos eran utilizados en ceremonias de iniciación de jóvenes, cuando estos eran separados del mundo femenino. Los huesos son elementos esenciales del kwaimatnié: objetos sagrados de los baruya en posesión de algunos clanes con poder exclusivo. Todos los kwaimatnié tienen pares: uno es macho y el otro hembra. El más poderoso de los dos es el kwaimatnié femenino por ser el más “caliente”.
En cuanto al canibalismo, el autor enmarca que para los baruya, durante un tiempo el cuerpo de guerreros, mujeres y niños no era solamente fuerte y bello, sino también, apetecible. A manera de ejemplo: Los dedos de la mano eran una exquisitez particularmente gustada.
El poder de los hombres radica en su semen así como la de debilidad de las mujeres está en no poseerlo y en su sangre menstrual. Por esa razón, durante la iniciación los neófitos son nutridos regularmente con el semen de los iniciados del tercero y cuarto estadio que no hayan tenido relaciones sexuales. De esta manera los hombres actúan colectivamente fuera de las relaciones de parentesco y del círculo de los padres para producir su fuerza, su identidad, su superioridad sobre las mujeres. Sin embargo, el trabajo colectivo de los hombres no tendría éxito si la fuerza del sol no estuviera presente.
Asi mismo, desarrolla la pentracion (intinacy) de la muerte de existir juntos (sociality) en el cuerpo de los baruya. Una forma que encierra y estudia esta intimidad en un anillo de obligaciones y de normas reproducidas mediante las relaciones con el otro y consigo mismo. Entonces surge la siguiente pregunta ¿Cuáles son los principios de organización de la sociedad baruya que se expresan a través de las representaciones del cuerpo, introducidos en éste desde la primera infancia?
Mientras tanto el autor acota sobre estas representaciones de la forma siguiente:
a) Las relaciones de propiedad, de pertenencia y de dominación implicadas en las representaciones baruya del proceso de concepción de un niño.
1) La apropiación de los niños por el padre y el linaje del padre, y la cesión parcial de los derechos de la madre y de su linaje sobre su hijo.
2) La pertenencia del niño a la etnia anga y, más precisamente, a la tribu a la cual pertenece el padre del niño.
3) El domino del hombre sobre la mujer, el peso más grande del padre en relación con la madre y el destino diferente del niño si es un varón o una hembra; en resumen, la diferencia de estatus entre los siblings (hermanos) de sexo opuesto y entre los primogénitos.
Mientras tanto concluye que las relaciones de “parentesco” no son suficientes para hacer un niño.
b) Las representaciones baruya del crecimiento y del desarrollo de un niño
En el crecimiento existe una especie de carrera entre niños y niñas donde las niñas ganan porque crecen más rápidos y fáciles que los niños. Los niños por su parte deben ser literalmente “vueltos a parir” pero ésta vez por los hombres.
En conclusión sería completamente erróneo considerar a los baruya como una sociedad cuya organización es el “kin-based”, fundamentada en el parentesco. Ya que su sociedad descansa sobre varios fundamentos, todos necesarios; una organización político-religiosa, que se articula en el juego de las relaciones de parentesco, pero que probablemente no es la consecuencia necesaria.
Al debatirse sobre lo que en sí hace diferentes a un hombre y una mujer Godelier apunta que tiene que ver con dos cosas: el semen y la sangre menstrual. El semen es poder y las mujeres no lo tienen. La sangre menstrual es veneno para los hombres, por tanto son culpables por el solo hecho de menstruar.
Godelier, Maurice, Cuerpo, parentesco y poderes entre los Baruya de Nueva Guinea en: Cuerpo, parentesco y poder. Perspectivas antropológicas y críticas, Quito, Abya Yala, 2000, p. 19-89.
Muy buen libro que citas, recién lo acabo de comprar, es inaccesible en Perú.
ResponderEliminarLuego comentare más sobre tu escrito.
Suerte con tus blogs.
Arturo